NEUROAPRENDIZAJE Y NEUROEDUCACIÓN de Jesús Guillén

Enfoque interdisciplinar, de la psicología, la pedagogía, las ciencias de la educación i las neurociencias. Hay un cambio educativo favorable a nivel mundial.

Existe neuroplasticidad a nivel funcional i estructural durante toda la vida, aunque en la infancia existe más plasticidad. Como consecuencia del entrenamiento i práctica se mejora la eficiencia de la región cerebral que se estimula. Por eso, se tiene que esperar la mejora de todos los alumnos, incluso los que tienen más dificultades de aprendizaje. También se puede responsabilizar a los alumnos de su aprendizaje porque la inteligencia es moldeable y esta mejora, por eso, es imprescindible enseñar cómo funciona el cerebro como elemeto motivacional y, elogiar el esfuerzo.

Guillén habla de dos tipos de mentalidad: de crecimiento y fija. Los que tienen mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar como consecuencia del esfuerzo y su trabajo, y en consecuencia tienen más resiliencia y obtienen mejores resultados. Esta mentalidad les beneficia a los alumnos en su rendimiento. Sin embargo, la mentalidad fija de basa en el determinismo genético afirmando que “el que nace listo, será listo”. Estos alumnos con este tipo de mentalidad son menos perseverantes, copian más i realizan menos esfuerzo.

Otro de los temas importantes en el aprendizaje son los factores emocionales: afecto, creatividad, pasión del profesorado, comprensión, expectativas del alumno sobre sí mismo, dar confianza, respeto, expectativa del profesor sobre el alumno (efecto Pigmalión), adultos cooperantes, abrir las clases a otros maestros, creencias del estudiante sobre su propia capacidad condicionado por experiencias previas. Por tanto, la educación emocional es imprescindible para el trabajo de la empatía  la asertividad, la autoestima, la resiliencia, el autocontrol….Todos estos factores emocionales aumentan el rendimiento del alumno y, en conclusión, no podemos separar emoción de cognición y debemos acercar los programas de educación emocional a las familias y en todos los contextos para así poder trabajar de forma transversal.

El clima emocional de alegría es primordial para facilitar el aprendizaje. Ante contextos emocionales positivos se activa el hipocampo, lo que facilita el aprendizaje y la memoria. Crear buen clima en el aula significa que se asume el error como natural, que hay expectativas positivas del alumno y profesor, que se fomenta el humor en el aprendizaje i la gestión de emociones negativas.

Otro de los temas importantes es la curiosidad. Guillén afirma que a mayor curiosidad, mayor recompensa cerebral (dopamina) i motivación intrínseca. Aprendemos a través de aquello que nos motiva, de aquello que nos interesa y, en consecuencia el  aprendizaje debe ser significativo, con sentido, contextualizado i vinculado a situaciones reales.

Referente a la atención, habla de diferentes tipos, como la alerta (sorpresa), orientación, atención ejecutiva, observación, focalización, atención selectiva. La atención es un recurso limitado y no se puede prolongar por mucho tiempo. Hay un efecto llamado “efecto primacía/recencia” el cual explica que se recuerda mejor la información inicial y lo más reciente. Por tanto, según este efecto, habría que fraccionar la clase, dar importancia al bloque inicial i final (reflexión) i, la parte intermedia se podría utilizarse para la cooperación.

Relacionando la emoción con la atención, se sabe que las emociones facilitan la atención y nos facilita el aprendizaje. Tanto el impacto emocional como el efecto sorpresa como las situaciones más emotivas hacen que recordemos mejor.

Cuando habla de memoria, cita varios tipos: inconsciente (ir en bicicleta), explicita (hechos biográficos), relacional, asociativa i  memoria contextualizada. Dentro de la memoria hay un efecto significativo llamado “Efecto Test” el cual explica que una prueba de memoria de 5 minutos tiene efectos muy significativos, por tanto, en clase se debería  hacer el esfuerzo para recordar lo más importante y, así hacer práctica del recuerdo. Por último y relacionando con la memoria, hay que hacerles reflexionar y fomentar la competencia de aprender a aprender, hacer preguntas mientras están aprendiendo (meta cognición).

Guillén también da importancia al cuerpo en el aprendizaje a través del ejercicio físico, la concentración y la relajación. Estas mejoran la atención ejecutiva, que nos permite la concentración i inhibe estímulos irrelevantes. Al realizar ejercicio aeróbico se facilita el aprendizaje y la neuroplasticidad, se mejora el estado de ánimo, la capacidad cardiovascular, la activación del hipocampo y la atención. En conclusión, varios estudios demuestran que el ejercicio mejora la atención de forma significativa. En caso de niños con TDAH, les beneficia mucho las artes marciales.

No menos importante es el sueño y la alimentación adecuada. Dormir las horas adecuadas es un proceso que facilita la consolidación de conocimientos, la red neuronal y la creación de ideas creativas. En definitiva, todo el cuerpo es importantísimo para el aprendizaje y el desarrollo infantil y juvenil. Habla de un concepto que lo engloba: “cognición corporizada”.

Las maneras de aprender pueden ser muy diferentes, pero las más potentes son el aprender haciendo, el aprendizaje por proyectos y el jugo libre y en entorno natural externo, sobretodo en niños pequeños. Este tipo de aprendizaje activa el Núcleo Acúmbens  relacionado con la motivación intrínseca y nos ayuda a la hora de trabajar funciones ejecutivas. Guillén afirma que la integración del juego como mecanismo natural es imprescindible para aprender en todas las edades. Guillén propone un “Aprender haciendo” en el que participe toda la comunidad educativa y las entidades sociales.

Al hablar de creatividad, a diferencia de lo que se cree, esta es una capacidad que se aprende y no es innata, se fomenta a través de actividades, de realismos, de proyectos, de preguntas abiertas…
No menos importante es la formación del profesorado en los proyectos, tener claros los objetivos de aprendizaje, la cooperación del profesorado, la  integración de las artes (música, pintura, danza, teatro…) no menos importantes que las matemáticas y la lectura en el curriculum. En definitiva el aprendizaje debe ser abierto y flexible.

El ser humano es social por naturaleza, vivimos en contextos sociales y nuestro modo de aprendizaje también es social. Existe una correlación positiva entre relaciones positivas de cooperación, altruismo, respeto, solidaridad, comunicación y el aprendizaje. Por tanto, es importante crear  entornos de aprendizaje que fomenten la  interacción social en el entorno natural.

Como conclusión de todo lo que hemos estado escuchando en el vídeo, podemos afirmar que la educación emocional va ligada al desarrollo intelectual y, en consecuencia, que la carencia afectiva y social perjudica el desarrollo del cerebro y el aprendizaje.

Hemos visto a lo largo de esta hora y media que las metodologías inductivas, de aprender haciendo son más motivadoras. También que gracias a la  neuroplasticidad cerebral, todo se mejora y todo se aprende, por tanto, las funciones ejecutivas imprescindibles para el aprendizaje se pueden mejorar a través del entrenamiento.

Finalmente, habla de los adolecentes como personas que necesitan autoregularse, que nadie los escucha los suficiente y, en consecuencia, de la importancia de la educación emocional en esta etapa de desarrollo de la vida. Uno de los momentos más emotivos del vídeo es cuando un adolescente cuenta en clase que su familia ha sufrido un desahucio en su casa y que, gracias a todos sus compañeros y maestros, en el colegio se encuentra como en casa.  En este momento él muestra su debilidad, sus problemas, su situación familiar y económica, se abre a sus compañeros, comparte sus penas y les comunica como de siente. Esto es gracias al buen clima que se genera en clase.




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